Satisfacción x3

Tras veinte años de entrega al deporte rey español, he sufrido un trastorno en el cableado deportivo sin casi darme cuenta. A saber, he dejado de prostituirme en el futbol, para disfrutar en el padel. En mi etapa como futbolista, aprendí infinidad de valores de equipo: solidaridad, sacrificio, compañerismo, trabajo en equipo, etcétera. Sin embargo a medida que uno va creciendo la vida te obliga a asumir otros roles muy diferentes. Debes ser fuerte mentalmente, tienes que tener la dosis de egoismo necesaria para vencer ante los retos que te proponen, y así unos cuantos más. Cuando dejé el futbol por motivos de lesiones, me dieron la oportunidad de seguir vinculado a él desde la perspectiva de la enseñanza. Desde el banquillo y desde las oficinas el fútbol se ve totalmente diferente. Es gratificante ver a los chavales con la ilusión intacta con ganas de evolucionar. Pero es distinto. Incluso a niveles de clubs pequeños, los cambios son insultantes. El dinero se convierte en protagonista para abandonar/olvidar los valores mencionados anteriormente. Lo he probado, una y otra vez, en muchos clubs. Quizás la culpa en parte también la tenga yo. Pero el balance he de decir que ha sido negativo. Así que hoy, ahora, hace tres meses, dejo el futbol por un deporte con menos historia pero que me provoca hasta el momento una satisfacción dificil de describir.

Ahora, dejo de ganar dinero para invertir en mi. No obstante, creo vale la pena. Trabajo aspectos psicológicos a diario, me inmiscuyo en un deporte que te hace fuerte y que a parte, la honradez es el emblema. El padel, para quien no lo sepa, se juega por parejas y es un punto muy importante. Debes conocer y aceptar los defectos y virtudes de ellas. Sino, estás perdido o destinado al fracaso. El padel es social pero también competitivo. Todo el mundo tiene cabida en él. No es prohibitivo. Llevo tres meses practicandolo y estoy cansado de escuchar: ¿juegas a padel? ¡Pero si es de pijos! No es cierto, puede que antiguamente, en España, la sociedad más adinerada era la que lo practicaba, pero ya ha cambiado. Todos, o la mayoría, pueden practicarlo. Hay infinidad de clubs, y de ofertas deportivas que pueden adaptarse a lo que necesitas. Las grandes marcas de padel, además, ofrecen muchísimas facilidades a los clubs dando un empujón muy importante a la práctica de este deporte. Personalmente, lo que más me motiva es volver a la competición deportiva. La disciplina competitiva es la que te obliga a crecer, a aprender todos los gestos técnicos y tácticos del padel. Cada partido es una llamada a la superación. Además, el padel tiene un efecto de socialización muy importante. Y lo que está claro, tiene que ir a más. Con pala en mano, y una sonrisa enorme en la cara, os animo a jugar, a probar, a disfrutar x3 como nunca lo habéis hecho.

AViSO PARA NAVEGANTES

Viendo GH en su edición 12 + 1 (para evitar la rima fácil) me he dado cuenta de que no somos nada sin el OTRO. No he visto edición alguna de este reality tan potente y duradero hasta ésta, y no deja de sorprenderme cómo lo que más interesa al ‘exigente’ telespectador son las relaciones entre las personas. La utilización de la preposición (a saber: a, ante, bajo, con, contra, … os acordáis no?) ENTRE es importante y perspicaz. Lo que caracteriza al ser humano es la PALABRA y su inherente RELACIÓN SOCIAL. Me interesa y mucho. Y no es por GH (Gran Hermano, por si alguien no sabe de su existencia) que me he dado cuenta de esto, es sólo un ejemplo más que me empuja a realizar mi sueño. Como sabéis, adoro la literatura y todo lo que conlleva. Casi siempre he encontrado motivos en mi haber para ensuciar cientos de páginas en blanco con mis fantasias, opiniones, relatos y demás quehaceres paranormales que proyectan mi mente. Sin embargo, nada de lo escrito hasta el momento en mi corta biblioteca llevan un nexo común y coherente.

Sin cantar victoria, pero con aires de esperanza puedo avanzar que: HE ENCONTRADO MI NEXO, MI LINEA DISCONTINUA VA A CURVARSE PARA FORMAR UN CÍRCULO. Sí, ya sé de lo que voy a escribir.

Y no va a ser más que encontrarme con vosOTROs. La relación ENTRE las personas es más fuerte que la soledad. Somos y nacemos débiles. Crecemos, conocemos y aprendemos para ser mejores. Y yo quiero ser mejor.

Vosotros?

Es un post de alegría que va a conllevar tiempo pero muchas sorpresas y aprendizaje; es el post que avisa que voy a luchar para sacar al mundo algo nuevo y sorprendente.

Forza!

Os espero.

Día Internacional de la Mujer (trabajadora)

Los paréntesis son importantes, aunque alguno de los profesores de literatura que he tenido (y son muchos) no estaba de acuerdo con su uso (o más bien abuso). En el título de esta publicación pone entre paréntesis: trabajadora. Si buscas en google (buscador de buscadores) encontrarás 3.770.000 resultados aproximadamente sobre la fiesta nacional en algunos países (otros, como España, no). No obstante, los resultados son dispares. Los hay que dicen que es el Día Internacional de la Mujer, y otros que es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora. A eso voy.

La mujer siempre ha sido y será TRABAJADORA aunque en realidad (y por desgracia) la sociedad está lejos aún de admitir este hecho. Si hubiese igualdad, seguramente este día no se celebraría, pero si lo hacemos. Triste pero cierto. Mi crítica de hoy va encaminada a el aprovechamiento social en clave de consumismo acerca de estos días tan señalados. QUÉ SENTENCIA!!

Hay crisis, sin embargo, la publicidad (subliminal) nos obliga, en este caso a los hombres, a hacer un esfuerzo económico por contentar a las mujeres hoy (la reflexión sírvase también para otras fechas tales sean San Valentín, Sant Jordi -Cataluña-, etcétera). Pues lo veo mal, y eso que personalmente siempre que hay algún día especial me gusta corresponder a las expectativas. Mi opinión, o más que eso, mi sensación es la de corresponder las expectativas todos los días.

Las mujeres y los hombres somos diferentes. Gracias a Dios o a quién inventó todo esto. Me parece justo que se luche por la igualdad de derechos, por un mejor posicionamiento laboral de la Mujer. Pero somos diferentes, y a mi, me gusta que así sea. Justamente ahora, estoy leyendo el libro HOMO ERECTUS, de Juan Eslava Galán (lo recomiendo) y te da una visión por el momento (voy por el capítulo 5 – La invención de la teta) de todo lo contrario. Una visión general totalmente onanista de la supremacía del hombre. Me río mucho, porque no es para nada cierto. Necesitamos a las mujeres, o almenos yo, asi lo pienso. Así que haced sentir (hombres) a vuestra mujer (si la teneis) como si fuera la mejor, porque sin duda sin ella, NO SERÁS FELIZ.

(FELiZ DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER – TRABAJADORA)

De profesión frutero de mierda al por mayor.

Tienes que encontrar lo que amas. Y esto es tan verdad para tu trabajo como lo es para tus seres queridos. Tu trabajo va a llenar una gran parte de tu vida y la única manera de estar verdaderamente satisfecho es hacer lo que creeas que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si no lo has encontrado aún, sigue buscando. No pares. ”

Steve Jobs, en paz descanse, nos dice una verdad verdadera con esta sentencia, digo dice en presente, porqué sus palabras las debemos tener en cuenta para el resto de nuestras vidas bajo mi humilde opinión. #estoesasi y #cuantarazon.

El trabajo ocupa el mayor tiempo de nuestra vida y es por ello que deberíamos seguir la línea utópica del amigacho Steve (iba a decir Esteban pero los nombres no se traducen, recuerdos de mi paso por la Facultad de Letras de la Universitat Rovira i Virgili). No obstante, la realidad es que sólo una minoría ha encontrado ese trabajo tan anhelado. Hay precariedad laboral, se exige una preparación académica extensa, especializaciones, másters, cursos y una infinidad de etcéteras. Aún y así, las oportunidades laborales escasean y las empresas, regidas por la crisis económica que nos retuerce, ofrece salarios (si los ofrece) mínimos, contratos temporales que provocan inseguridad en el empleado y un sinfín de detalles que complican subirse al carro del mundo laboral a los jóvenes.

En mi caso, no me puedo quejar. Soy comercial hortofrutícola al por mayor, o lo que se denomina frutero de mierda. Pero tengo trabajo. La maldita ley del más fuerte me hizo pequeño en su día y renuncié a todo por lo que estaba luchando. A saber. Mi ilusión era escribir, ser periodista, recorrer cielo y tierra por contar lo sucedido, opinar, vivir de ello tal vez. Me quedé en un borrador de futuro periodista (yo lo quise así, no le echo la culpa a nadie) y empecé de cero una gran empresa que se dedica a la fruta y la verdura al por mayor. De eso hace ya 4 años. Cómo pasa el tiempo. Mi ilusión como podéis comprobar sigue intacta, sigo escribiendo, palabras, frases (algunas incoherentes) que se pierden por el maravilloso espacio de internet.

¿Y qué hago? ¿Lloro? ¿Me lamento? NO. Quiero creer que la vida no deja de proporcionar oportunidades por doquier. Que la vida es aprendizaje. Que hay otras cosas mucho más importantes que el trabajo y tengo la suerte de tener alguna de ellas. Bien. He aprendido a convivir con mi trabajo, puedo decir que amo mi trabajo en ciertos aspectos, ya os explicaré en otro post los entresijos del mundo de la fruta y la verdura, prometo será divertido. Así que me considero afortunado.

Frutero o periodista, ilusiones intactas o malheridas, rutinas cambiantes, mundos laborales, cuerpos y almas profesionales, navegante entre miles de aguas sólo para conseguir la felicidad. Seguiré buscando amigo Jobs. Te lo prometo.