De profesión frutero de mierda al por mayor.

Tienes que encontrar lo que amas. Y esto es tan verdad para tu trabajo como lo es para tus seres queridos. Tu trabajo va a llenar una gran parte de tu vida y la única manera de estar verdaderamente satisfecho es hacer lo que creeas que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si no lo has encontrado aún, sigue buscando. No pares. ”

Steve Jobs, en paz descanse, nos dice una verdad verdadera con esta sentencia, digo dice en presente, porqué sus palabras las debemos tener en cuenta para el resto de nuestras vidas bajo mi humilde opinión. #estoesasi y #cuantarazon.

El trabajo ocupa el mayor tiempo de nuestra vida y es por ello que deberíamos seguir la línea utópica del amigacho Steve (iba a decir Esteban pero los nombres no se traducen, recuerdos de mi paso por la Facultad de Letras de la Universitat Rovira i Virgili). No obstante, la realidad es que sólo una minoría ha encontrado ese trabajo tan anhelado. Hay precariedad laboral, se exige una preparación académica extensa, especializaciones, másters, cursos y una infinidad de etcéteras. Aún y así, las oportunidades laborales escasean y las empresas, regidas por la crisis económica que nos retuerce, ofrece salarios (si los ofrece) mínimos, contratos temporales que provocan inseguridad en el empleado y un sinfín de detalles que complican subirse al carro del mundo laboral a los jóvenes.

En mi caso, no me puedo quejar. Soy comercial hortofrutícola al por mayor, o lo que se denomina frutero de mierda. Pero tengo trabajo. La maldita ley del más fuerte me hizo pequeño en su día y renuncié a todo por lo que estaba luchando. A saber. Mi ilusión era escribir, ser periodista, recorrer cielo y tierra por contar lo sucedido, opinar, vivir de ello tal vez. Me quedé en un borrador de futuro periodista (yo lo quise así, no le echo la culpa a nadie) y empecé de cero una gran empresa que se dedica a la fruta y la verdura al por mayor. De eso hace ya 4 años. Cómo pasa el tiempo. Mi ilusión como podéis comprobar sigue intacta, sigo escribiendo, palabras, frases (algunas incoherentes) que se pierden por el maravilloso espacio de internet.

¿Y qué hago? ¿Lloro? ¿Me lamento? NO. Quiero creer que la vida no deja de proporcionar oportunidades por doquier. Que la vida es aprendizaje. Que hay otras cosas mucho más importantes que el trabajo y tengo la suerte de tener alguna de ellas. Bien. He aprendido a convivir con mi trabajo, puedo decir que amo mi trabajo en ciertos aspectos, ya os explicaré en otro post los entresijos del mundo de la fruta y la verdura, prometo será divertido. Así que me considero afortunado.

Frutero o periodista, ilusiones intactas o malheridas, rutinas cambiantes, mundos laborales, cuerpos y almas profesionales, navegante entre miles de aguas sólo para conseguir la felicidad. Seguiré buscando amigo Jobs. Te lo prometo.

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